02. Estambul - Kefken

TURQUÍA

29 de marzo

Llevo 4 días en Estambul y la verdad es que me ha encantado la ciudad. Ignorante de mi no sabia que eran 15 millones de habitantes, ahora me explico el océano de edificios y la cantidad de coches que encontré al entrar, una autentica locura…

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Aunque es una ciudad espectacular, después de 3 días haciendo el guiri me he cansado y echo de menos algo de naturaleza y acampada libre así que fijo mi próximo destino en Kepre. Tenía la intención de tirar directamente hacia Pamukkale, pero ayer curioseando descubrí esta zona y tiene un acantilados que me llamaron mucho la atención, así que para allá nos vamos!

Hoy es el gran día, por primera vez voy a pisar Asia. Salí a media mañana y me dirigí al puente Bósforo. Como Google Maps me enviaba por otro puente tuve que añadirle “paradas” a la ruta para que finalmente me enviase por él. Resultado: en dos ocasiones me hizo salir de la “autopista principal”, para tras 100 metros en la calle que había marcado, hacerme dar la vuelta y volver a entrar a la autopista, cosa que en Estambul nos es algo rápido. Una cagada más de las mías.

Entre unas cosas y otras debía ser ya la una del mediodía, pero allí estaba. Leyendo un cartel que ponía: “Welcome to Asia”, disfrutando del primer atasco que ésta me regalaba.

Después de salir continué por la carretera sin mayores sorpresas. El siguiente objetivo era comprar pan y agua para poder hacerme unos garbanzos que tenía ya abiertos. Llegando a la costa me acerqué a uno de los sitios que tenía marcados para dormir. La vista era impresionante, pero no era lo más impresionante que había visto en fotos, así que di media vuelta y me fui en busca del siguiente…

La carretera ya hacía rato que era una nacional de doble sentido. Ésta iba bordeando la costa y de ella iban saliendo pistas hacia los acantilados,… De pronto la carretera estaba cortada por dos montones de tierra que ocupaban los dos carriles… Había una excavadora trabajando ocupando todo un carril, y no sé porque pensó que lo mejor era dejar la tierra en mitad de la carretera. Total, como venia ya de hacer alguna pista buscando donde dormir, el modo “offroad” lo llevaba activado. Le hago unas señas a uno de los obreros en plan:



- Puedo tirar por el campo?
- Dale, dale. Haz lo que quieras majo. No ves que estamos jugando a cortar la carretera?
- Okay, para allá voy!



Salgo de la carretera hacía la derecha y empiezo a cruzar un campo sin mayores complicaciones, pero metido en faena me doy cuenta que ya no veo tan claro como volver a la carretera una vez adelantada la excavadora. Está bastante más roto. Bote por aquí, bote por allí.

Al otro lado había un coche esperando y me mira en plan:

- ¿Dónde vas flipado?

A lo que entre bote y bote tuve que agachar un poco la cabeza, solo un poco, y reconocer que la impaciencia me había podido.

Balanceo final, salida a la carretera y continuo victorioso mi camino.


Ya con la cabeza bien alta empiezo a ver camiones recogiendo leña. La zona estaba llena de pinares y había muchos montones de arboles talados.


Cada 30/50 metros encontrabas una pirámide de troncos. Así llegué a un camión, que nuevamente, iba entre los dos carriles y no dejaba pasar. 


Me fijé y había 5 hombres empujando el camión. Pensé:



- Para ahorrar gasolina. Como tienen que parar cada 40 metros…

El camión se empezó mover a la derecha haciendo sitio. Uno de los hombres me miró y me hizo señas de: “Pasa delante”

Le hice señas de: “Tranqui, que ya tengo sitio. Gracias”

Y de pronto me iluminé:

- No estaban empujando para ahorrar. El camión no arrancaba. No me hacía señas de pasa adelante. Me hacía señas de “Puedes tirar del camión?”

Como no estaba 100% seguro adelanté al camión y paré 5 metros delante, para confirmar por los gestos del hombre: - “Más atrás, más atrás.” Que eso era lo que sucedía.


- Okay. No problem.


Bajé del coche y ya estaban atando una eslinga a la bola de remolque. 

“¿No querías aventuras?” Pensé. “Pues ya las tienes.”


Se me subió al asiento de copiloto uno de ellos para hacerme señas, o para asegurarse de que no me iba a marchar con el camión detrás.

Típica conversación de besugo que dura medio minuto. 


- España. Barcelona. 
- Messi!

Después silencio… Así que decidí hacer un acercamiento cultural y ponerle música made in Spain. 


- Música. España
- bsofgjlnsfg ( sonrisa)


Y las guitarras de los Gipsy Kings empezaron a puntear la intro de Djobi Djoba. 

Y el chaval, se puso a bailar. 

No acabó la canción cuando llegamos a una bajada bastante pronunciada y me hicieron parar. Uno sacó una hoz para cortar el nudo que habían hecho y deduje que podía irme. Iban a arrancar dejando caer el camión cuesta abajo…

Ya eran las 18:30 cuando llegué al sitio que tenia fichado de iOverlander. Precioso. Buen acantilado. Lleno de basura, pero tan bonito que “lo aguantaba”. Encima, cerca de un pueblo para poder comprar ese pan turco que acompañaría mis garbanzos. 


Se me ocurrió preguntar a un coche que había si estaba bien acampar ahí. Cosa que nunca hago, Normalmente llego, me fio de las reseñas o de mi instinto y me quedo o me voy.


Resultado:
Por poco me acabo escondiendo en el coche con el serrucho, la navaja, el hacha y el piolet esperando lo inevitable: La muerte.


Dudo que fuera como me lo pintó, pero me recomendó otro sitio en el pueblo de al lado, y me invitó a cenar calamares. Que tenía un restaurante, que había vivido en Malta… Después de las conversaciones de besugo de todo el día se agradecía hablar con alguien y entenderse. Tenía un inglés perfecto, algo que ya me advirtió: “No encontrarás a nadie por aquí que hablé inglés”.

Resultado:
Me dejé llevar (Pese a que soy un poco reacio a estás cosas) y acabé pasándolo genial. Fuimos al restaurante de su familia y me llevó a descubrir la comida tradicional turca. Comí Kokoreç, “Lamayon”,  y un poco de “Bamia” y “Kiu fndjfhd” (un par de platos típicos que había probado en su restaurante).

Acabé a reventar. Al final, lo que menos comí fueron calamares… A todo esto, en los dos sitios que paramos a cenar se quedaron en “shock” cuando les contaba la idea que llevaba en la cabeza de ir a hasta Nepal… 

Acabé durmiendo en un sitio no tan bonito como el que había visto, pero sí más limpio. Con lo que deduje, menos transitado. Así que únicamente dormí con la navaja a mano…

Por si a caso…


30 marzo

Por la mañana me recomendaron visitar las Pink Rocks de su pueblo. Siguen el estilo de los acantilados de toda esta zona. Muy bonitos, nuevamente, una pena la cantidad de basura que hay. 

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Desayuné con ellos y pusé rumbo a Pamukkale. De camino pudé comprar por fin ese gran, y a la vez suave como un bollo, pan turco con el que acabé acompañando un chorizo que me regaló mi abuela.



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David CampoComentario